jueves, 28 de mayo de 2015

Urgencia escolar en la Clínica Santa María... a escuchar la vida de los diostores.

Hoy 28.05 llevé a mi hija a la Clínica Santa María, a urgencia escolar. Al ingresarla pregunté cuánto tiempo de espera había, me responden que entre 20 a 30 minutos.  Ok, me senté a esperar. A los 45 minutos, le pregunto a un hombre en el mesón cuánto falta para que atiendan a mi hija. Con cara rara, que se notaba buscando la info me dice que espere, que va a preguntar adentro. A los 2 minutos de eso, nos llaman. Entramos aun box donde nos recibe un señor, por segunda vez nos preguntan por qué vinimos y luego de escuchar, sale diciendo que espere al médico.  A los 20 minutos le pregunto a ese mismo señor que cuándo vendrá el doctor, me responde que le pregunte directo a los médicos que están sentados ahí, señalándome un grupo de hombres frente a computadores, que conversaban felices y muertos de la risa entre ellos. A cuál le pregunto?? le digo, mejor a la enfermera, ella la de azul, me dice.

Parto donde la enfermera y me responde que no sabe, que le va a informar al médico que la paciente está lista… me quedo plop.  15 minutos después llega el doctor, que sin presentarse me vuelve a preguntar por qué estamos ahí y mientras le respondo mira todo el rato la pantalla del box. Me explica el problema de la Libe, muy rápidamente y me manda a rayos. Le hago preguntas para entender lo que pasa, posibles escenarios en el futuro y a qué estar atenta… como que no le gusta mucho y responde rápido otra vez y sale igual como entró.

Nos llevan a rayos. Entramos las 3 a la sala (Mili, Libe y yo) y el técnico me dice ella (por la Mili) no puede entrar. Ando sola con ellas, con quién la dejo?? El tipo me mira con cara de nada y me repite como autómata ella no puede entrar. Le insisto que qué hago?? Cri cri, cri cri… Miro a la Libe y le digo hija te puedes quedar solita para que te saquen la foto y la pobre explota en llanto!! Llega una mujer con uniforme de color burdeo y le habla bien poco empáticamente, que no llore que se quede tranquila, que no duele y va y me abre la puerta para que salga de la sala. Le digo que la Libe no se va a quedar así sola, llorando a gritos, que qué podemos hacer?? Es que la niña chica no puede estar acá, dice… hice de tripas corazón, le expliqué a la Libe lo que iba a pasar y salí, porque ya estaba que explotaba contra la mujer y sólo quería salir de esa clínica luego.

Terminada la odisea de rayos, me dice la misma mujer, espere aquí al doctor, él vendrá a darle el resultado. A los cinco minutos, pasa el médico en cuestión, con toda la calma del mundo, ni nos mira. Irá por las placas, pensé. A los 20 minutos de esperar su regreso, con las niñitas muertas de sueño y de hambre, me paro y decido salir de allí. Ya habían pasado dos horas desde que llegamos y sólo veía pasar y trabajar a técnicos y enfermeras… los médicos seguían de aquí para allá, entrando 2 a 3 minutos por box,  conversando entre ellos, con toooodaaaa la calma del mundo yendo de un lugar a otro. Tuve el impulso de gritarles ESTAMOS EN URGENCIA SEÑORES!! Aquí la gente viene por cosas rápidas no para esperar a que ustedes se pongan al día en sus vidas. Pero me contuve, andaba con las niñitas.

Me fui, me pararon en la salida y me querían hacer firmar un papel, que esperara para informarle a la enfermera, llega la enfermera y me pregunta por qué me voy, porque es una falta de respeto que en este lugar me hagan esperar dos horas… vámonos niñitas y salimos.


Tenía rabia, pensaba en cómo un uniforme puede hacer sentir a las personas tan poderosas y olvidar que todos somos seres humanos. Unos disfrazados con uniformes verdes, otros con batas blancas, cada uno en su rubro, se cree superior a los demás y olvida que esos disfraces, se supone, son para el servicio público.

Obviamente, el próximo año nica tomo el seguro escolar con esta clínica. No creo que les importe perder una paciente. A mi no me importa que no les importe. 

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