miércoles, 4 de noviembre de 2015

ANTUKATIRAI



Quiero compartir con todos y todas lo que somos con ANTUKATIRAI.
Somos una compañía de Danza Teatro.
El Sábado 7 de Noviembre nos presentamos en Sto Domingo 711, Stgo. Centro.
20:00 hrs., entrada liberada.


Ojalá nos veamos!!


viernes, 2 de octubre de 2015

Cuando la mentira no se supervisa...

En julio de este año 2015, firmamos una promesa de compraventa de un terreno, para ser presentada en el Banco Scotiabank con el fin de obtener un crédito.  Comenzamos  un trámite que, según Felipe Valdivia, el ejecutivo del banco, nos tomaría tres semanas.  La simulación del crédito fue hecha considerando la compra del terreno y construcción de una casa.  Acreditamos el pie solicitado para el monto que necesitábamos, entregamos la promesa de compraventa  junto con toda la documentación requerida por el ejecutivo. 

No se demoraron nada en tramitar la cuenta corriente de mi marido, Cristóbal Cox. Lo hicieron cliente de inmediato, porque era necesario que tuviera cuenta en el banco para todos los trámites que venían.

Comenzó el proceso y se realizaron dos tasaciones del terreno y luego que éstas resultaron estar por debajo del precio de venta, mi marido, se acercó al banco para tener una reunión con el ejecutivo y su jefa, Jennifer Contreras, con el fin de saber bien las posibilidades frente a la situación y porque a estas alturas, estábamos muy desconformes con la gestión del Felipe Valdivia.

En dicha reunión, el día jueves uno de octubre, mi marido se enteró de graves irregularidades en el proceso. Primero, Jennifer Contreras, la jefa de Felipe Vidal, no estaba al tanto de lo que el ejecutivo estaba haciendo. Segundo y lo más grave, EL TIPO DE CRÉDITO, QUE EL EJECUTIVO NOS ESTABA SUPUESTAMENTE TRAMITANDO, NO EXISTÍA COMO TAL DENTRO DEL BANCO. Scotianbank no tramita créditos de fines generales, como lo denominó el ejecutivo, para compra de terreno y construcción de casa, por ende, toda información que Felipe Valdivia nos había entregado y simulado en relación al monto del crédito, era falsa. Fuimos víctimas de un ejecutivo mentiroso, incompetente y a quien nadie fiscalizó.

Nos enteramos de esto, a dos semanas de vencer el cumplimiento de la promesa de compraventa. Si el plazo se cumple y no podemos comprar el terreno, tendremos que pagar casi ocho millones de pesos por la negligencia del banco.

Y digo negligencia del banco porque ¿cómo es posible que se lleve a cabo una serie de procedimientos para un formato de crédito que no existe propiamente tal? ¿Quién controla al ejecutivo y su trabajo? ¿Cómo puede un proceso avanzar, con tantos errores? Pésimo sistema de gestión de calidad del Scotiabank.  Este banco nos mintió reiteradamente, primero Felipe Valdivia, al darnos  un tiempo de espera falso, hacernos creer que recibiríamos un monto que jamás sería y un tipo de crédito que no existe. Luego,  Jennifer Contreras, quien en la reunión se comprometió a acciones que hoy, viernes dos de octubre, cambió por completo. O sea, le dio una aspirina a Cristóbal para calmar la situación.

Hoy nos entregan una solución que no nos sirve.

¿Quién responde en el Scotiabank  por el tiempo que hemos perdido? Claramente nadie. No les importa que su cliente sufra nefastas consecuencias por sus errores.

El 15 de octubre tendremos que responder por la promesa de compraventa, pagar el monto de multa, perder el terreno que tanto queríamos, perder parte de nuestro pie para una futura casa y todo por qué?... ÚNICAMENTE porque en el Scotibank se realizaron procedimientos mal supervisados, porque tienen ejecutivos ineficientes e incompetentes, que desconocen el sistema,  lo que deja en evidencia, además, que los procesos de otorgamiento de crédito del banco son bastante vulnerables e irregulares, muy mal cuidados  y que cuando esas fallas salen a la luz, quien paga por los errores jamás son ellos, obviamente. Siempre somos los clientes quienes perdemos.

Piénsalo dos veces si quieres un crédito con el Scotiabank…



jueves, 28 de mayo de 2015

Urgencia escolar en la Clínica Santa María... a escuchar la vida de los diostores.

Hoy 28.05 llevé a mi hija a la Clínica Santa María, a urgencia escolar. Al ingresarla pregunté cuánto tiempo de espera había, me responden que entre 20 a 30 minutos.  Ok, me senté a esperar. A los 45 minutos, le pregunto a un hombre en el mesón cuánto falta para que atiendan a mi hija. Con cara rara, que se notaba buscando la info me dice que espere, que va a preguntar adentro. A los 2 minutos de eso, nos llaman. Entramos aun box donde nos recibe un señor, por segunda vez nos preguntan por qué vinimos y luego de escuchar, sale diciendo que espere al médico.  A los 20 minutos le pregunto a ese mismo señor que cuándo vendrá el doctor, me responde que le pregunte directo a los médicos que están sentados ahí, señalándome un grupo de hombres frente a computadores, que conversaban felices y muertos de la risa entre ellos. A cuál le pregunto?? le digo, mejor a la enfermera, ella la de azul, me dice.

Parto donde la enfermera y me responde que no sabe, que le va a informar al médico que la paciente está lista… me quedo plop.  15 minutos después llega el doctor, que sin presentarse me vuelve a preguntar por qué estamos ahí y mientras le respondo mira todo el rato la pantalla del box. Me explica el problema de la Libe, muy rápidamente y me manda a rayos. Le hago preguntas para entender lo que pasa, posibles escenarios en el futuro y a qué estar atenta… como que no le gusta mucho y responde rápido otra vez y sale igual como entró.

Nos llevan a rayos. Entramos las 3 a la sala (Mili, Libe y yo) y el técnico me dice ella (por la Mili) no puede entrar. Ando sola con ellas, con quién la dejo?? El tipo me mira con cara de nada y me repite como autómata ella no puede entrar. Le insisto que qué hago?? Cri cri, cri cri… Miro a la Libe y le digo hija te puedes quedar solita para que te saquen la foto y la pobre explota en llanto!! Llega una mujer con uniforme de color burdeo y le habla bien poco empáticamente, que no llore que se quede tranquila, que no duele y va y me abre la puerta para que salga de la sala. Le digo que la Libe no se va a quedar así sola, llorando a gritos, que qué podemos hacer?? Es que la niña chica no puede estar acá, dice… hice de tripas corazón, le expliqué a la Libe lo que iba a pasar y salí, porque ya estaba que explotaba contra la mujer y sólo quería salir de esa clínica luego.

Terminada la odisea de rayos, me dice la misma mujer, espere aquí al doctor, él vendrá a darle el resultado. A los cinco minutos, pasa el médico en cuestión, con toda la calma del mundo, ni nos mira. Irá por las placas, pensé. A los 20 minutos de esperar su regreso, con las niñitas muertas de sueño y de hambre, me paro y decido salir de allí. Ya habían pasado dos horas desde que llegamos y sólo veía pasar y trabajar a técnicos y enfermeras… los médicos seguían de aquí para allá, entrando 2 a 3 minutos por box,  conversando entre ellos, con toooodaaaa la calma del mundo yendo de un lugar a otro. Tuve el impulso de gritarles ESTAMOS EN URGENCIA SEÑORES!! Aquí la gente viene por cosas rápidas no para esperar a que ustedes se pongan al día en sus vidas. Pero me contuve, andaba con las niñitas.

Me fui, me pararon en la salida y me querían hacer firmar un papel, que esperara para informarle a la enfermera, llega la enfermera y me pregunta por qué me voy, porque es una falta de respeto que en este lugar me hagan esperar dos horas… vámonos niñitas y salimos.


Tenía rabia, pensaba en cómo un uniforme puede hacer sentir a las personas tan poderosas y olvidar que todos somos seres humanos. Unos disfrazados con uniformes verdes, otros con batas blancas, cada uno en su rubro, se cree superior a los demás y olvida que esos disfraces, se supone, son para el servicio público.

Obviamente, el próximo año nica tomo el seguro escolar con esta clínica. No creo que les importe perder una paciente. A mi no me importa que no les importe.