Hoy fue mi primera salida
sola, luego de ser madre por dos.
Fui a la burocrática
renovación de mi licencia de conducir vencida desde diciembre del 2011.
Desde el 17 de octubre del
2010 que no manejaba un auto. Ufff, me costó con los cambios al principio, la
palanca no me respondía, igual el auto era nuevo, o sea, lo compramos usado,
pero no lo había manejado antes. Partí así no más, leeeeeeeeeeeeeeento, con
frenadas bruscas y tratando de encontrar las funciones que necesitaba.
Bueno y de fondo sonaba en
el momento en que vi tu mirada buscando mi cara, la madrugada del 20 de
enero...
Dónde están las luces?? Uy
no, esas son las luces altas, cómo limpio el parabrisas, a ver, aquí, no, no
es, acá, sí, ahí sí. Los vidrios se me empañan, la calefa se
preeeendeeeeeeeeeee... ah! acá, ya, mucho, me ahogo. Chuta, los espejos, no veo
bien por los costados, adelante no más señor, que más rápido no voy a ir... y
así me pasaban todos los autos por el camino, es que en tercera y a 40 kms yo
también me hubiese pasado jajajajajaja.
Ya más habituada y segura
al volante, subí el volumen de la música y me puse a cantar a todo lo que da,
igual que el mosquito más tonto de la manda, yo sigo tu luz aunque me lleve a
morir... sí, el cd estaba puesto y yo canté no más, acá las señales de radio no
llegan al auto, así que era eso o Silvio y a esa hora de la mañana me pareció
muy melancólico... igual que se espera como esperan en la plaza de Mayo... a la
vuelta de la rueda y cantando feliz llegué al pueblo, sin saber lo que sería mi
gran encuentro con la burocracia.
LLamé el día anterior
preguntando qué necesitaba para renovar licencia de conducir, y una voz
inconfundible de funcionario público añejado en su puesto me dijo la licencia
anterior y el certificado de residencia que le da la junta de vecinos. Ok,
gracias. Con eso partí. El certificado nunca me lo pidieron, la licencia
anterior la tomaron y me hicieron llenar varias hojas con mis datos en una oficina más vieja que el hilo negro.
Salí a esperar mi cita con
el doc. Mire por esa maquinita y dígame los números que ve. Cuál cree ud. que
es la causa de tanto accidente de tránsito?... la imprudencia creo yo. No, me
dice el doc, viejito él, eso es una consecuencia también. La causa es la
ignorancia... y de ahí vino toda una exposición de su tesis sobre el tema y de
cómo en Chile se daban tan fáciles las licencia... póngase este audífono y
dígame por cuál lado escucha el ruido... ya usted no tiene problemas, vaya a
buscar su licencia... plop pensé yo, así de fácil?? será poh.
Media hora esperando para
que me dieran un papel para ir a pagar y me dicen tiene que ir al registro
civil a buscar un certificado de antecedentes... fui, pagué, volví. Oh no! a la bebé le dio hambre, me está bajando la leche...
Me senté a
esperar de vuelta en la ofi. 15 minutos más tarde pregunto oye disculpa, yo también tengo que sacarme las fotos para la
renovación?? Sí, vaya al lado del bancoestado y vuelve... o sea, a estas
alturas, ya no podía creer que me hubiesen dicho que sólo necesitaba un
certificado y la licencia antigua. Yo llamé y del certificado de antecedentes y
las fotos no dijeron nada, estuve media hora ahí esperando, podría haberme sacado
las fotos en ese rato, pero nooooooooooo, nadie me dijo nada. Si yo no pregunto
por las fotos, habría estado sentada quizá cuanto rato hasta que mi licencia
estuviera lista y recién ahí habría partido a ver ese tema, agregando por lo
menos 40 minutos más al asunto... 3 horas!! me demoré en renovar la licencia y
no eran más de 10 personas las que estaban por lo mismo en esa oficina... o
sea, en Puente Alto te creo que me demore eso y más, pero en este pueblito
chico no puede ser que sean taaaaan lentos. Será que soy muy citadina para mis cosas??
Volví con las fotos en
mano y el tipo me las recibe, las pega en mi licencia, me hace firmar, la va a
cortar para plastificarla, cuando entra una mujer diciendo que se habían equivocado en algo de un formulario, entonces el hombre deja mi licencia, se va a su escritorio y empieza a solucionar este nuevo problema... no sé qué cara puse, la cosa es que 10 minutos después, se paró otra mujer que había en la oficina y terminó con mi licencia. Por fin, en mis manos, podía volver a casa.
Nadie como tú para pedir perdón, nadie como tú valora esta canción seguí cantando... ah no señor micrero, no me apure, no voy a ir a más de 50, no señor, voy feliz en mis últimos minutos de soledad, adelánteme si quiere, pero no me presione, aunque vaya con las pechugas llenas de leche no me voy a apurar... y así, solo así quiero recordarteeeeeeee, así, como antes, esta canción siempre me hace llorar y como iba sola en el auto, lloraba no más, cantando a todo chancho... aaahh! que felicidad, igual goce mi salida. A estas alturas, el auto y yo ya éramos super amigos.
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